Adiós a la Oficina. Y a todos los que han estado siendo mis compañeros desde hace 1 año y medio. Algunos con más pena y a otros con menos tristeza, pero a ninguno con alegría, la verdad.Hasta con mi compañera y perra vieja compañera que al decirle que era mi último día se le han cristalizado los ojos sin saber el porqué de mi marcha. También creo que pensando que gracias por aguantarme tanto como me has aguantado y esperando que la próxima sea tan tolerante. La verdad es que es normal que poco mas muestre esta mujer, ya que con 40 años en la empresa habrá visto marcharse a tantísima gente que ya eres una mas de su vago recuerdo .
Y quien iba a decir que cuando me despidiera de la que fuera mi jefa me entrará una angustia melancólica y se me cayeran las lagrimas. La verdad es que conmigo siempre se porto bien a pesar de la mala fama que se tiene ganada en la oficina.También el despedirme cordialmente de algunos de los jefazos que a mi me dirigían la palabra ha sido una experiencia satisfactoria, de mis compis de pitis, de compañeros que a cuales mas jetas me relegaban su trabajo (no les guardo rencor), de las chicas de la limpieza, de mi amigo Juan Carlos…
Y me dejo para después a la única gente que contribuyo a considerar miguitas de amistad dentro de la oficina, Unos estás aquí todavía, otros ya fuera, pero nos reuniremos para resarcirnos entre cervezas un ratito a posteriori.
Este es el recuerdo de mi último día de oficina.
Y nada pues más que ilusionadísima por el cambio y ahora toca demostrar todo lo que he ido aprendiendo durante años (que no son pocos).
La vida sigue, aunque guardo en una cajita la melancolía de dejar una etapa de mi vida atrás.
Brindo por vosotros, salud y QUE LA FUERZA NOS ACOMPAÑE.
ADIOS A LA OFICINA!!!!!!!

